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El constante desafío de dominar los Rock Gardens!

Si vemos una roca en el camino, la esquivamos… Bueno, no siempre, los que comparten entrenamientos conmigo, saben que prefiero saltarlas, o pasarlas por arriba o incluso picarlas con la rueda delantera!

 

Al principio dan miedo pero, si interpretás su forma y sabés qué hacer y lo hacés de manera correcta, las rocas son muy divertidas! Las zonas con rocas son a veces un tanto peligrosas, más cuando hay humedad, barro o arena sobre ellas, eso bien lo saben las rodillas y los codos de cualquier rider de Tucumán.
Pero eso no significa que tengas que evitarlas. De hecho, si lo hacés de la manera correcta, rodar por encima de las piedras es más fácil de lo que parece, y como les digo, incluso, es divertido. Les voy a dar una serie de consejos para empezar a desarrollar una buena técnica de conducción sobre rocas y dominar un Rock Garden.

 

Agarrá el manillar firmemente con tus manos y a su vez relajá tus brazos!

Es muy fácil bloquearte al llegar a una sección de piedras. Los riders suelen agarrar el manillar con fuerza, apretando sus manos con excesiva fuerza, tensionando sus brazos y volviéndose tan rígidos que hasta sus piernas están tensas, y con eso lo único que se consigue es que la posibilidad de una caída aumente.
La próxima vez que llegues a una sección de piedras intentá aflojar la presión del manillar y permití que tus brazos y piernas se flexionen levemente.
Así tendrás más control y podrás absorber las irregularidades del terreno, ya sean depresiones o montículos.
Recordá que, a pesar de tener unas sofisticadas suspensiones que marcan la diferencia, nada es comparable a la amortiguación natural de tus extremidades de brazos y piernas! Tu rango articular es hasta tres veces mayor que el recorrido de las suspensiones!

Mirada siempre al frente!

Por lo general, cuando se llega a una zona con alguna dificultad técnica, un error muy común es mirar la rueda delantera y lo más próximo a ella, y cuando ésto sucede, en ocasiones vamos al piso. Mirá hacia delante, y elegí la trazada con antelación, así podrás anticiparte a lo que venga y no reaccionar y prepararte con más tiempo a lo próximo. Cuando vemos las carreras de DH podemos comprobar lo eficaz que resulta esta técnica. Los riders casi nunca miran hacia abajo o cerca de su rueda delantera, sino que dirigen su mirada bien al frente, hacia el sendero preparándose para la siguiente sección. Justamente sitúan la vista al final de la sección del rock garden, que es la línea de fuga, preparándose mentalmente para coordinar su siguiente gesto técnico, posicionándose para lo que sigue. Además, esta técnica nos ayuda a reducir la percepción de la velocidad!

Mantené las bielas horizontales!

Durante un Rock Garden en muy difícil pedalear por varias razones. Siendo ésta una larga zona rocosa podés pensar que podría ser más eficiente y que pedalear en algún punto te ayude a bajar los tiempos, pero lo más probable es que si lo hacés, termines golpeando alguna roca con tu biela y ésta se convierta en una palanca perfecta, catapultando tu bicicleta por el aire y claramente no queremos que esto suceda! Con lo cual, intentar ganar la velocidad adecuada, para sobrepasar la totalidad del Rock Garden antes de entrar en él, nos permitirá hacer dos cosas, la primera es mantener las bielas horizontales y la segunda es que nos permitirá enfocarnos en el manejo exclusivamente y evitará que caigamos en la tentación de dar una pedalada para ganar algo de velocidad extra.

La velocidad es parte del juego!

El instinto de supervivencia y nuestro sentido común nos puede hacer pensar que reducir la velocidad será lo más apropiado a la hora de llegar a un Rock Garden…. Pero es ésto así? Bueno, es relativo. A pesar de que parezca lógico reducir la velocidad, a menudo, puede ser al revés. No estamos diciendo que debemos ir en el aire para pasar por el Rock Garden, no. Lo que te sugiero es que encuentres la velocidad adecuada. Podemos definir como velocidad adecuada a esa velocidad en la que rodás por sobre las piedras, por sobre sus puntas, sobre sus filos, sin caer en medio de cada uno de las separaciones que hay entre roca y roca. Liberar nuestros frenos de forma adecuada para ganar la velocidad apropiada e intentar no frenar durante el Rock Garden nos dará la sensación de estar pasando por encima de una superficie casi regular, reduciendo las irregularidades del terreno casi de forma mágica! La clave para desarrollar esta técnica de forma eficiente es hacerlo gradualmente. Ganar confianza, afianzar nuestra capacidad para luego incrementar la velocidad aún más!

No todas las rocas son iguales

Cuando empezamos a trabajar en las técnicas para afrontar un Rock Garden, es importante tener claro que no todas las piedras son iguales. Sencillamente hay que trabajar en este aspecto para determinar tres características básicas. El grip, la forma de la cara superior, el tamaño, la posición. Toda esta información nos ayudará a entender cuál es el grado de riesgo que implica nuestro paso por arriba de ella, si es alto, medio o simplemente bajo. En lo que respecta al agarre, algunas rocas no te dan ni la más mínima tracción, mientras que otras pueden ser la clave, permitiéndote frenar, doblar e inclusive acelerar sobre ellas. Debés aprender a leer las características de su superficie, musgo, zonas húmedas, lugares con mucha sombra, suelos arenosos. Por ejemplo, hay un tipo de musgo muy duro y áspero, que cuando está seco, es muy buen aliado, pero si está mojado, esa es nuestra peor opción! La forma de la cara superior, no es un dato menor a tener en cuenta, ya que una piedra angular podría rebanar nuestra cubierta en un instante. Hoy con el afán de bajar cada gramo en nuestras bicicletas, en todas las disciplinas por igual, las cubiertas también pasan por ese proceso en el que se reduce el material al máximo para aligerar su peso. Pero la cara superior de la roca y su tamaño podrían ser de forma aislada una mala opción, pero qué pasa si hay dos rocas o más, juntas? Bueno, allí es donde el criterio y la experiencia marcaran la diferencia a la hora de elegir. En muchas ocasiones las rocas por separado no dan confianza, pero al estar juntas y teniendo en cuenta que el diámetro de nuestra rueda es realmente grande, observamos que el punto de contacto es más que en una roca a la vez, con lo cual, si están relativamente juntas, pueden formar una caminería perfecta para trazar nuestra línea!
Finalmente la sumatoria de las características de las rocas nos puede dar rápidamente la información para valorar el riesgo que implica el paso por ellas. Construir una escala según nuestras capacidades técnicas para elegir las líneas es sólo una cuestión de entender qué tan desarrollado tenemos, por ejemplo, el equilibrio o nuestra capacidad de hacer pumping sobre una zona rocosa, si somos capaces de afrontar un drop o no. Simplemente tenemos que ver las características de las rocas en su superficie, no entre ellas, no nos tiene que importar qué hay debajo de ellas, no, en absoluto…. Nosotros queremos ir por sobre ellas, imaginar el camino sobre ellas, esa es la clave!
Es cuestión de tiempo y práctica pero supone una parte fundamental a la hora de superar con éxito los Rock Gardens!
Así que la próxima vez que entrenes y que tengas un Rock Garden delante, rompé las barreras de tu  mente, imaginá el camino sobre ellas, no te detengas en los detalles y marcarás la diferencia!

 

Alejandro Palma – Coach UCI

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